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VALORES, NORMAS PERSONALES Y AMBIENTALISMO.
Carlos M. Abella* , Dr. Ricardo García Mira* , Dr. J. Eulogio Real**
Grupo de Investigación Persoa-Ambiente.
* University of A Coruña; **University of Santiago de Compostela.
RESUMEN.
El presente trabajo, que es parte de una investigación mayor [1], se centra en la relación existente entre valores, normas personales y conductas respecto al medio ambiente. El marco teórico del estudio se basa en los trabajos de Schwartz y de Stern y colaboradores. La recogida de la información se ha realizado mediante un cuestionario que ha sido cubierto por 520 estudiantes universitarios. Los objetivos del trabajo son:
a) determinar la influencia conjunta que ejercen los valores y las normas personales sobre las conductas ambientales;
b) determinar si existe, en la estructura de valores de los encuestados, un factor de orientación biosférica o ambientalista.
INTRODUCCIÓN
El estudio de los valores en relación con el ambientalismo ha sido un tema de gran importancia en los últimos años. Una de las razones hay que encontrarla en los trabajos de S.H. Schwartz. Su teoría de la activación de la norma y, de modo más general, sus estudios acerca de la estructura y contenido de los valores humanos, han supuesto una fuente teórica de primera importancia para muchos investigadores del comportamiento relacionado con el medio ambiente.
La teoría de la activación de la norma intenta explicar cómo se produce la conducta altruista. De manera muy resumida (véase Schwartz, 1977 para un desarrollo exhaustivo), postula que tal comportamiento depende de la activación de normas personales (sentimientos morales de obligación personal) en el sujeto. Por su parte, que se produzca o no la activación de las normas personales está en función de los valores del sujeto. Además, para que un valor active una norma personal congruente ha de producirse una doble mediación. Por una parte, el sujeto ha de ser consciente de las consecuencias que su acción o inacción tendrían en una situación dada. Por otra parte, además, el sujeto ha de atribuirse a sí mismo al menos una parte de la responsabilidad por el estado de cosas que se derivaría de su acción o inacción.
En cuanto a los valores propiamente dichos (véase Schwarzt, 1992), este autor parte de la existencia de una estructura que posee un contenido universal (presente en todas las sociedades). Para Schwartz, los valores pueden ser agrupados en 11 tipos motivacionales que se derivan de las necesidades humanas de tipo universal.
Stern y colaboradores toman los trabajos de Schwartz como punto de partida y los aplican al campo ambiental (véanse, por ejemplo, Stern, Dietz, y Kalof, 1993; Stern y Dietz, 1994; Stern, Dietz y Guaganano, 1995). Una de sus aportaciones es ampliar el modelo de la activación de la norma, de tal forma que las conductas proambientales pasan a ser teorizadas como un modo particular de comportamiento altruista, susceptible por tanto de ser estudiado dentro del marco teórico de Schwartz. En segundo lugar, consideran que sólo determinados valores tendrán la capacidad de activar, o inhibir la activación de, las normas personales.
En este sentido, las hipótesis que pretendemos comprobar en este trabajo son las siguientes. Por un lado, que los valores con poder predictivo positivo serán fundamentalmente aquellos de tipo altruista, mientras que los valores de tipo egoísta tendrán una capacidad predictiva negativa. Por otra parte, esperamos que las normas personales contribuyan a explicar, en cierto modo, las conductas ambientales.
Asimismo, esperamos encontrar un factor compuesto por valores ambientalistas o biosféricos, no identificado por Schwartz en su modelo, pero cuya existencia es hipotetizada y teorizada en distintos trabajos (e.g. Stern, Dietz y Kalof, 1993).
MÉTODO
Para la recogida de la información se diseñó un cuestionario en el que se incluyeron diversos bloques. Uno de ellos contenía 56 ítems correspondientes a otros tantos valores, tomados de una traducción nuestra al castellano de la estructura de Schwartz (ver Tabla 1 para un listado de los ítems organizados según el tipo motivacional al que pertenecen) [insertar tabla 1]. Los sujetos debían puntuar cada valor en una escala tipo Likert de 7 puntos en función de la importancia que tuviese como guía para sus propias vidas (1= nada importante, 7= muy importante). Un segundo bloque estaba integrado por 5 ítems relativos a la frecuencia con la que los sujetos llevaban a cabo ciertas conductas proambientales. Los ítems tenían que ser puntuados con una escala tipo Likert de 7 puntos (1= nunca, 7= habitualmente). El último bloque que será empleado en este trabajo estaba compuesto por 9 ítems. Los sujetos debían contestar en una escala Likert de 7 puntos el grado en que se sentían personalmente obligados a llevar a cabo determinadas conductas (1= nada obligado, 7= fuertemente obligado).
Con los ítems de los dos últimos bloques se procedió a construir dos escalas. Para determinar su precisión, se realizó un análisis de fiabilidad utilizando el coeficiente de consistencia interna a de Cronbach. En el caso de los valores, se llevó a cabó un análisis factorial exploratorio encaminado a comprobar si reproducía la estructura factorial de Schwartz. Por último, se realizó un análisis de regresión múltiple en pasos sucesivos. La variable dependiente fue la escala de las Conductas y las variables predictoras fueron los factores y la escala de la Norma Personal.
Por otra parte, la muestra estaba compuesta por estudiantes de 9 titulaciones pertenecientes a la Universidade de A Coruña y a la Universidade de Santiago de Compostela. El tamaño muestral final fue de 520 sujetos, de los cuales el 68,9% eran mujeres y el 31,1% restante, varones. La edad media fue de 20,9 años, con una desviación típica de 3,27.
RESULTADOS
La fiabilidad de la escala de la Norma Personal fue buena (a =, 865), por lo que mantuvo todos sus ítems. Sin embargo, la escala de las Conductas mostró una débil consistencia. Por esta razón, se eliminaron aquellos ítems menos relacionados con el resto de la escala. De este modo, la escala final de las Conductas quedó compuesta por 3 ítems[2], obteniendo un a =, 588.
Una vez analizada la consistencia interna de las escalas, se crearon con ellas dos variables, cada una de las cuales contenía la puntuación total en la escala definitiva, obtenida a partir de la suma de las puntuaciones en todos los ítems de la escala.
Por otra parte, con el bloque de los valores se llevó a cabo un análisis factorial exploratorio. Se utilizó el método de componentes principales, con rotación Varimax. Se seleccionaron aquellos factores con autovalores superiores a 1, y no se consideraron en el análisis aquellos ítems con saturaciones inferiores a 0.4, ni aquellos que formaron un factor en solitario. Con las puntuaciones factoriales correspondientes a la solución se crearon nuevas variables, que serían posteriormente utilizadas como predictores en los análisis de regresión múltiple. El análisis factorial final utilizó 46 de los 56 valores originales de la escala. La solución factorial final constaba de 11 factores, que explicaban un 57,1% de la varianza total. En la Tabla 2 se muestran las cargas factoriales de los 46 valores en los 11 factores encontrados [insertar tabla 2].
El primer factor consta de 7 ítems: Autoridad, Poder social, Riqueza, Reconocimiento social, Preservar propia imagen, Influencia y Seguridad Nacional. Se trata de un factor exponente de valores de tipo egoísta. Esperamos, pues, que contribuya a predecir las conductas negativamente. Lo denominaremos Poder, por coincidir casi plenamente con el teorizado por Schwartz.
Nuestro segundo factor está compuesto por 7 valores: Moderación, Resignación, Humildad, Obediencia, Honrar a padres y mayores, Autodisciplina. Se trata de un factor coherente, que representa valores conservadores. Lo etiquetaremos con el término Conservadurismo. Por otra parte, no esperamos que este componente tenga capacidad predictiva, o que sea débilmente negativa.
El tercer factor tiene una difícil interpretación en términos teóricos. No obstante, los 4 valores principales apuntan hacia un universo conceptual común, relativo a la importancia de tener objetivos vitales: Dar sentido a la vida, Tener metas propias, Ambición, Lograr éxitos. Así pues, el componente podría estar reflejando valores de tipo egoísta. Por tanto, esperamos que tenga escaso poder predictivo, o que sea débilmente negativo. Denominaremos a este componente Logro de objetivos.
El cuarto componente está compuesto por 4 ítems: Osadía, Tener una vida variada, Tener una vida excitante, Curiosidad. Reproduce casi exactamente el tipo motivacional Estimulación, término que nosotros emplearemos. La importancia teórica de este factor es escasa, y le atribuimos escaso poder predictivo.
El quinto componente está compuesto por 6 ítems: Creatividad, Curiosidad,Tener un mundo bello, Sabiduría, Madurez afectiva e Inteligencia. La relación esperada de este factor con las conductas es nula. Lo denominaremos Autorrealización.
El sexto componente está integrado por 4 ítems: Tener un mundo bello, Unión con la naturaleza, Protección del medio ambiente y Tener un mundo en paz. Todos ellos pertenecen al tipo motivacional Universalismo. No obstante, es evidente su orientación hacia el medio ambiente y su cuidado y protección. Así pues, estamos ante un factor de gran relevancia empírica, que proponemos denominar Ambientalismo. En este sentido, esperamos que este componente ayude a explicar en buena medida (más que ningún otro) las conductas.
El séptimo componente está integrado por 4 valores: Justicia Social, Igualdad, Tolerancia, Fidelidad. Este factor está compuesto por una parte de los valores que Schwartz incluye en el tipo motivacional Universalismo, por lo que mantendrá esta denominación. Esperamos que tenga poder predictivo positivo en tanto representa valores altruistas.
El octavo componente puede ser interpretado en clave de vida personal: Independencia, Respeto a uno mismo, Armonía interna y Madurez afectiva. Denominaremos a este componente con el término de Auto-equilibrio. Esperamos que carezca de capacidad predicitva.
El noveno componente está compuesto por 3 ítems: Respeto por la tradición, Devoción y Espiritualidad. Esperamos una nula relación entre este factor y las conductas, o débilmente negativa en cuanto representa valores conservadores. Emplearemos el nombre de Tradición-espiritualismo para referirnos a este factor.
El décimo componente refleja el tipo motivacional Hedonismo: Placer y Disfrutar de la vida). En principio, no cabe esperar relación entre este factor y las conductas.
El undécimo factor está compuesto por tres valores (Amistad verdadera, Fidelidad y Sentimiento de pertenencia). Denominaremos a este factor como Afiliación, aunque es de esperar que no guarde relación con las conductas.
Para resumir los resultados obtenidos con este análisis, la estructura factorial obtenida no se corresponde exactamente con la de Schwartz. La diferencia más importante radica en la aparición de un factor nunca mencionado en la solución original, Ambientalismo. Es de esperar una relación significativa entre este factor y las escalas, así como también del factor Universalismo, y una posible relación, aunque de signo negativo, de los factores Poder y Logro de Objetivos.
Una vez depuradas las escalas y obtenida la solución factorial, se procedió a realizar un análisis de regresión múltiple en pasos sucesivos. La escala de las Conductas fue la variable dependiente, mientras que los factores y la escala de la Norma Personal fueron las variables predictoras (ver tabla 3). [insertar tabla 3] El resultado es un coeficiente de determinación R2=,252. El mejor predictor, con gran diferencia, ha resultado ser la escala de la Norma Personal (R2=,204). Por tanto, la importancia de los factores de valores en este modelo es escasa. Aquellos que consiguen entrar en la ecuación de regresión son Hedonismo (negativamente), Ambientalismo, Tradición-espiritualismo y Poder (negativamente), aunque ninguno aporta individualmente más de un 1,5% al coeficiente de determinación.
DISCUSIÓN
Los datos analizados nos permiten realizar una serie de reflexiones y comentarios.
En primer lugar, el análisis factorial reveló la existencia de un factor formado por valores relativos al medio ambiente y su cuidado y protección. Si se confirmase en investigaciones posteriores, se trataría de una hallazgo empírico importante, pues demostraría que ha surgido, o está surgiendo, una orientación valorativa específicamente ambientalista en la población. De este modo, la estructura de valores teorizada por Schwartz tendría que ser reformulada, pasando los valores relativos al medio ambiente del tipo motivacional Universalismo a formar un grupo en solitario.
En segundo lugar, como era de esperar, los sentimientos morales de obligación personal han demostrado ser elementos importantes a la hora de predecir la existencia de comportamientos en relación con el medio ambiente. En este sentido, la capacidad explicativa de los valores se hace muy modesta.
Como habíamos hipotetizado, el factor Ambientalismo fue un predictor positivo de las conductas, lo que refuerza su interpretación en tanto factor representativo de valores referidos a la protección y cuidado del medio ambiente. Por su parte, el factor Poder tuvo una capacidad predictiva negativa tal y como se esperaba.
Sin embargo, la entrada en la ecuación de regresión de los factores Hedonismo y Tradición-espiritualismo fue algo imprevisto. El poder predictivo negativo del primero nos hace pensar en la posibilidad de interpretar los valores hedonistas en términos de valores egoístas. Por su parte, el factor Tradición-espiritualismo representa valores conservadores, por lo que podía esperarse una capacidad predictiva débil o inexistente, pero de signo negativo. El hecho de que en el presente trabajo haya sido un predictor positivo de normas personales proambientales podría ser un indicio de que el ambientalismo ha traspasado en cierto modo barreras ideológicas, para convertirse en algo que puede ser compatible con un sistema de valores conservadores, al menos entre la población universitaria con tal esquema de valores.
En definitiva, en el presente estudio hemos visto que los valores altruistas, sobre todo, pero también otros de orientación conservadora, han servido para predecir las conductas, y que los valores egoístas han ido en la dirección contraria.
No obstante, es preciso tener en cuenta la naturaleza de la muestra empleada: población que ha iniciado sus estudios universitarios, y por tanto con un nivel educativo alto, y muy joven, con una media de edad de casi 21 años. Por tanto, ha de observarse la necesaria cautela debida al carácter no probabilístico de este trabajo, que influye en la posible generalización de resultados. En este sentido, serán necesarios nuevos estudios que tengan como universo a la sociedad en su conjunto. Ello servirá para determinar la extensión social del factor ambientalista que hemos encontrado. También será preciso para establecer hasta qué punto los valores conservadores pueden ser considerados predictores positivos de las conductas.
BIBLIOGRAFÍA
Abella, C.M., García Mira, R. y Real, E. (2000). Valores, actitudes y creencias: hacia un modelo explicativo del ambientalismo (en prensa).
Schwartz, S.H. (1977). Normative influences on altruism. En L. Berkowitz (Ed.), Advances in Experimental Social Psychology, 10, (pp. 221-279). New York, Academic Press.
Schwartz, S.H. (1992). Universals in the content and structure of values: theoretical advances and empirical tests in 20 countries. En M. Zanna (Ed.), Advances in Experimental Social Psychology, 25, (pp. 1-65). Orlando, Academic Press.
Schultz, P.W. y Zelezny, L. (1999). Values as predictors of environmental attitudes: evidence for consistency across 14 countries. Journal of Environmental Psychology, 19, pp. 255-265.
Stern, P.C., Dietz, T. y Kalof, L. (1993). Value orientations, gender, and environmental concern. Environment and Behavior, 25, pp. 322-348.
Stern, P.C. y Dietz, T. (1994). The value basis for environmental concern. Journal of Social Issues, 50, pp. 65-84
Stern, P.C., Dietz, T. y Guaganano, G. (1995). A brief inventory of values. Educational and Psychological Measurement, 58, pp. 984-1001.
TABLAS
Tabla 1: Tipos motivacionales y valores constituyentes (Schwartz, 1992).
Auto-dirección
- Libertad
- Creatividad
- Independencia
- Tener metas propias
- Curiosidad (curiosity)Estimulación
- Tener una vida excitante
- Tener una vida variada
- Osadía Hedonismo
- Placer
- Disfrutar la vida Universalismo
- Igualdad
- Unión con la naturaleza
- Sabiduría
-Tener un mundo bello
- Justicia social
- Tolerancia
- Proteger el medio ambiente
- Tener un mundo en pazLogros
- Ambición
- Influencia
- Capacidad
- Lograr éxitos
- Inteligencia
- Respeto a uno mismoSeguridad
- Seguridad nacional
- Devolver los favores
- Seguridad familiar
- Sentimiento de pertenencia
- Orden social
- Salud
- LimpiezaBenevolencia ·
- Ser útil
- Responsabilidad
- Clemencia
- Honestidad
- Fidelidad
- Madurez afectiva
- Amistad verdaderaTradición
- Respeto por la tradición
- Devoción
- Resignación
- Humildad
- ModeraciónPoder
- Poder social
- Riqueza
- Autoridad
- Preservar la propia imagen
- Reconocimiento socialConformidad
- Obediencia ·
- Autodisciplina ·
- Amabilidad ·
- Honrar a padres y mayoresEspiritualidad
- Espiritualidad
- Dar sentido a la vida
- Armonía interna
- Distanciamiento Tabla 2: Solución factorial rotada de los 46 valores
COMPONENTES
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
Autoridad
,808
Poder social
,772
Influencia
,712
Riqueza
,552
Reconocimiento social
,499
Preservar propia imagen
,447
Seguridad nacional
,409
Obediencia
,689
Moderación
,670
Resignación
,585
Humildad
,501
Honrar padres y mayores
,493